martes, 11 de noviembre de 2014

Val de San Lorenzo


El Solito Trovador regresa a los escenarios tras un mes centrado en otros proyectos como la grabación del disco de Medulia. Será el sábado 15 de noviembre a las 19:30 en el Museo Textil de El Val de San Lorenzo. Un escenario incomparable y muy especial que servirá para llevar a cabo el concierto que tuvo que suspenderse en las Fiestas de La Carballeda.



miércoles, 8 de octubre de 2014

Poesía, otoño, sosiego y Ponferrada

Hay pocas circunstancias que se tiñan de más poesía que el otoño en El Bierzo, o al menos eso me dicen los versos del recuerdo de otros años. Por eso estaremos el viernes en un bar ponferradino con nombre evocador, Bar Sosiego (C/Alcón 16), con el poema como bandera defendiendo un recital en el que cabrá lo reivindicativo y lo íntimo. Lo social y lo individual. Lo tierno y lo amargo. La lucha y el amor. La ciudad y el paisaje. 

Seremos Sara Gallardo, Abel Aparicio, Sofía Castañón y El Solito Trovador quienes busquemos en las palabras y en el ritmo un sosiego que anticipe el fin de semana. Será en El Bierzo. En Ponferrada. En la zona baja. A las 22:15.   






jueves, 2 de octubre de 2014

Tarna presenta nuevo disco

Tarna son paisanos. De la tierra. Del pueblo. De la taberna. Tarna representa a León, pero no al León institucional. No al León promocionado. No al León cliché ni al León que vende. No. Tarna representa al León más terrenal e intrínseco. Terrenal porque sus melodías parecen brotar orgánicas de las veras de los caminos; porque lo que cantan se escucha hoy desde las huertas de ayer; porque lo que dicen viene de los pastores de siempre. Intrínseco, porque su música sale de dentro y llega más dentro. Quien les ha escuchado lo sabe bien. Tarna hace magia con la sencillez que tiene hacer las cosas bien.

Dicen que el amor y la naranja se parecen infinito porque por dulces que sean de agrio tienen un poquito. Y lo dicen porque lo saben, y lo saben porque han dedicado su trabajo y su ilusión a escuchar a las gentes de los pueblos. Sin buscar artificios más allá de los que impregnan de belleza a lo sencillo y hasta a lo simple.

Cuando Tarna suena, suena la raíz que se esconde bajo la tierra, y el viento que Rodrigo pinta desde la flauta tiñe el vacío del silencio de una espontaneidad forjada a lo largo de los años. Mientras tanto, Diego, muchas veces bajo una boina bohemia que esconde un universo de ideas casi siempre buenas, porque es ante todo un buen tío, recita con la guitarra. Sutil. Magnífico. A veces los dos tocan las guitarras y casi siempre los dos cantan pareciendo uno. Coordinados. Ensayados... pero no mecánicos.

Tarna presenta nuevo disco. En León. En su León. En el de los bares del húmedo. En el de las noches y la catedral. En el León de los pueblos en la ciudad. Tarna presenta a un vaquero. Tal vez porque les gusta hacer el indio, o quizás porque quieren acordarse de aquellos vaqueiros entonando gritos ancestrales y místicos desde las montañas. Tarna presenta EL HOMBRE QUE TENÍA UNA VACA. Y lo presenta dos veces, para que nadie se lo pierda. Tarna sabe que si ese hombre solo tenía una vaca, esa vaca valía mucho y por eso no vale con mostrarla una vez. Así son. Sencillos. Originales. Divertidos y buenos. Buenos en todos los sentidos de la palabra.


Bravo a Tarna, porque saben siempre detrás de donde andan y una muestra de ello es haber elegido a Pablo Pino, que además de ilustrador es músico y comprende mejor que nadie como se le da color e imagen a la abstracción de las guitarras y los cantos.

Yo no podré ir a veros porque estaré cantando y recitando en El Bierzo con Abel Aparicio, otro grande de la tierra, del arraigo y del pueblo. Pero esa es otra historia que será contada en otro momento.

 Un aplauso, compañeros. ¡Un abrazo paisanos!




miércoles, 26 de febrero de 2014

A Paco de Lucía

 "Cuando en clave de puesta de sol
alcancemos la cadencia de este día,
y en un triste traste de invierno menguante
la noche temple su estrellada melodía,
llorará una guitarra desde el cielo
arpegiando pena, cantando alegría...
lágrimas tiritando en una nueva constelación,
punteada con las cuerdas eternas de Paco de Lucía"

A Paco de Lucía
Miércoles 26 de febrero de 2014

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miércoles, 4 de diciembre de 2013

En Chez Adel


Aún queda un rinconcito en el décimo arrondisamiento de Paris que conserva la esencia de aquella Bohemia que heredó una década antes de que Aznavour, en el 95, cantase que La Bohéme desaparecía y que en Montmarte ya no quedaban lilas. En los ochenta, Adel, un sirio introvertido, tal vez por los golpes que le tenía reservada la vida, abrió un local donde la gente bebía cerveza y tocaba, cantaba, recitaba... 26 años... 26 años lleva Adel viendo pasar por su chez a todo tipo de artistas y cantamañanas. Dice, solo si se le pregunta y sin darle mayor importancia, que por allí ha pasado gente que viene a decirle que gracias a él ahora toca en grandes salas. Nosotros hemos visto a un gaitero iraní que hoy está tocando en Estados Unidos y que va a tocar con Susana Seivane; a dos guitarristas de swing con unos punteos que si Woody Allen los viera rodaría la secuela de Medianoche en París; un acordeonista que tocó con Manu Chao; una poetisa revolucionaria, que vivió la ocupación nazi y habla del 68 con nostalgia... y tantas otras historias...

En Chez Adel el tiempo pasa de otro modo. La vida misma pasa de otra manera. Pero Adel se está planteando "quiter Paris" ... "il faut quiter Paris"... Nos pregunta con curiosidad, inocencia y pena que si es mejor Bordeaux o Montpellier. Quien sabe, en Bercianos del Páramo. Cosas de la vida, su ex-mujer es de allí y él estuvo a punto de abrir un bar en la Plaza Mayor de León. Nos lo contó con nostalgia, con sonrisas, sin darle tampoco mayor importancia, porque en Chez Adel todo es posible y nada le sorprende ya al sirio bohemio. Digamos que a nosotros tampoco nos sorprendió.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Desde París.


 Ayer tuve la suerte de volver a encontrarme con los pedazo de artistas de Arnold, grupo que da nombre a El Solito Trovador. Fue en París, en "La Damme du Canton", uno de esos barcos que se usan como sala de concierto. Intercambiamos los discos y ¡por fin! escucharon nuestra versión de Lonesome Trobadour!